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miércoles, 13 de agosto de 2014

Disociación y despersonalización

Es un día nublado de invierno. Estoy en el patio de mi casa jugando. Tengo unos 7 años. Entonces escucho a mi mamá que me llama para que vaya a comprar algo. Inmediatamente siento un nudo en la garganta y una mezcla de autocompasión, odio y ganas de llorar. Detesto hacer mandados. Mientras la sangre se me sube al rostro pienso ir y protestar como siempre: ¿Por qué yo? ¿Por qué no lo compró antes? No me gusta salir de casa, no quiero ir, etc. Pero antes de que salga una palabra de mis labios me pregunto: ¿Para qué? Yo me quejo, mi mamá levantará la voz, yo gritaré, nos diremos cosas hirientes y al final tendré que ir igual, incluso quizás me castigarán.

Mirándolo fríamente es una tontería, no tiene sentido enredarme en una discusión que no puedo ganar, es absurdo enojarse si no consigo nada con ello, solo más dolor, llorar es lo más inútil de todo. Lo mejor es hacerle caso pronto a mamá y así estaré de vuelta enseguida para seguir haciendo lo que quiero. Al llegar a esta conclusión el nudo en la garganta desaparece, dejo de sentir el ardor en mis mejillas, no hay bronca, ni pena, ni llanto. Así de simple.


Fue un acontecimiento que pasó desapercibido para todos los demás, pero para mí marcó un antes y un después. Desde ese día cada vez que me sentía víctima de una injusticia, que me mandaban a hacer algo que no quería, que me retaban, cada vez que alguien se burlaba de mí o me desafiaba... me paraba frente a mí y me decía "No conviene enojarse. Con la mente fría se piensa mejor, recuerda lo que te hicieron y cuando menos lo esperen te vengarás, es mejor planear la venganza con tiempo". De a poco las emociones se apagaron y cada vez fue más raro que tuviera que pararme frente a mí para calmar mis ánimos. Pero también se fueron las emociones positivas. La risa se transformó en un recuerdo lejano. Me disocié de mi lado emocional.


Ya en la edad adulta, se volvió habitual observarme desde afuera mientras converso con alguien y darme consejos para que el otro no se dé cuenta que me muero de aburrimiento o que tengo ganas de salir corriendo. A veces me da la impresión de que nada es real, como si representara un papel en una película cuyo guión desconozco. No me causa ansiedad porque sé que esta extrañeza es solo una ilusión de mi cabeza, una forma de negar la realidad que me desagrada, una manera de despojarla de vida, para que no lastime. Sé lo que debo hacer: me meto en el papel, el rol que esperan de mí y trato de ser lo más convincente posible. Esta forma de despersonalización es parte de mí, de mi vida diaria.

¿Qué es la disociación?

En química la disociación es un proceso general en el cual complejos, moléculas o sales se separan en moléculas más pequeñas, iones o radicales, usualmente de manera reversible. Así que cuando en Psicología se habla de disociación significa que algo que antes estaba unido se separó en partes más pequeñas.
Este término se emplea para describir una variedad de experiencias que van desde un leve distanciamiento del ambiente que rodea a la persona, hasta distanciamientos más graves de la experiencia física y emocional. Se trata de un "distanciamiento de la realidad", a diferencia de lo que ocurre en la psicosis, donde hay una "pérdida de la realidad".


Los Trastornos Disociativos son definidos como “una alteración de funciones integradoras de la conciencia, la identidad, la memoria y la percepción del entorno” (DSM-IV) o como “la pérdida total o completa de la integración normal entre ciertos recuerdos del pasado, la conciencia de la propia identidad, ciertas sensaciones inmediatas y el control de los movimientos corporales” (CIE-10)

Algunos trastornos disociativos son:

Amnesia disociativa: se refiere a la incapacidad para recordar información personal importante que no puede ser consecuencia del olvido ordinario porque es demasiado extensa. Generalmente se producen micro-amnesias, en las que no se recuerda una discusión, o el contenido de una conversación se olvida de un momento a otro. Algunas personas se quedan luchando por recordar de qué estaban hablando, mientras intentan no dejar que su interlocutor se dé cuenta de que no tiene ni idea de lo que discutían.

Fuga disociativa: Las personas abandonan sus casas o su lugar de trabajo sin razón aparente, recorren largas distancias y de repente se dan cuenta de que no saben dónde están ni cómo llegaron allí. Pueden cambiarse de nombre y actuar de manera diferente, generalmente de manera más desinhibida.

Desrealización: Es la sensación de que lo que ocurre alrededor no es real. El mundo externo se percibe como falso, lejano o nebuloso o como si no se estuviera en él.

Despersonalización : Se caracteriza por la sensación de hallarse separado o ajeno del propio cuerpo. Puede ser incapaz de reconocerse en el espejo o simplemente de sentirse uno mismo, y va acompañada de un sentido intacto de la realidad.

Confusión y alteración de la identidad: La confusión de la identidad es un sensación de confusión respecto a quién es uno mismo. Por ejemplo, cuando una persona siente excitación y una emoción positiva mientras realiza una actividad que normalmente le resulta desagradable(por ejemplo, conducción temeraria, uso de drogas). La alteración de la identidad es la sensación de ser marcadamente diferente de otra parte de su ser. También se produce confusión con respecto al tiempo y al lugar; suele suceder que siente que se encuentra en otra época y lugar, generalmente del pasado.

Trastorno de Identidad Disociativo (o Personalidad Múltiple): Provoca que existan dos o más personalidades distintas en el mismo individuo, siendo cada una de ellas la dominante en un momento determinado.




¿Cuál es la causa de la disociación?

Algunos episodios de despersonalización y desrealización se deben a situaciones de estrés. Cuando una persona no puede manejar la ansiedad puede experimentar un distanciamiento de sí mismo, con la sensación de extrañeza, incluso llegar al desconocimiento del propio cuerpo como si perteneciera a otra persona (despersonalización). O bien, experimentar un distanciamiento del entorno circundante (desrealización), lo cual le da la sensación de estar en un sueño; o que las cosas, aunque las reconoce, son de alguna manera inexplicable, diferentes.

El abuso de alcohol y estupefacientes también puede provocar este tipo de experiencias. Pero hay también otras causas que no pueden evitarse, como las lesiones cerebrales.

En el siguiente video se explica el problema.



En cambio, los trastornos disociativos por lo general se asocian al abuso repetido físico y/o sexual en la infancia y otras formas de trauma. En el contexto de un trauma crónico y severo en la niñez, la disociación puede ser considerada adaptativa porque reduce el intenso dolor emocional creado por el trauma. Sin embargo, si la disociación continúa utilizándose en la edad adulta, cuando el peligro original ya no existe, puede ser disfuncional.

Cito un texto que leí en http://lapalabrablog.chanaweb.com/?p=632

Uno de los problemas principales para la persona con un trastorno disociativo es la alteración de la regulación de las emociones; es decir, la dificultad para tolerar y manejar experiencias emocionales intensas. Este problema procede en parte de haber tenido pocas oportunidades de aprender a calmarse a sí mismos o modular sus emociones, debido al hecho de criarse en una familia abusiva o negligente, donde los padres no enseñaron estas habilidades. Los problemas en el manejo de las emociones se componen de la intrusión repentina de recuerdos traumáticos y de las emociones abrumadoras que los acompañan.

La incapacidad para manejar emociones intensas puede desencadenar un cambio en el estado del yo, desde un estado de ánimo a otro. La despersonalización, la desrealización, la amnesia y la confusión de la identidad pueden considerarse esfuerzos de autorregulación cuando la regulación de las emociones falla. La despersonalización (o verse a sí mismo como si estuviera fuera de su propio cuerpo), por ejemplo, es un modo de no estar presente mientras se está siendo sometido a un acto de abuso o crueldad insoportable. Como última alternativa de una mente abrumada para escapar del miedo cuando no hay escapatoria, una persona puede, inconscientemente, adaptarse creyendo que es alguien diferente. Así, la experiencia traumática que la persona no se ve capaz de afrontar ni de admitir, queda en un compartimento aislado de su mente, desconectado del resto, y desarrollándose de un modo independiente con cada repetición del trauma hasta dar lugar a una personalidad diferente. No es raro que una de las personalidades sea agresiva y sienta ira y desprecio hacia la personalidad víctima, a quien considera débil, cobarde y merecedora del castigo. Esta personalidad airada ha observado a la víctima desde fuera sin sentir nada hacia ella. Por eso, uno de los pasos principales para la integración de esta personalidad pasaría por lograr que sienta compasión por la víctima y empatía hacia ella. La aproximación terapéutica requiere ayudar a construir la confianza en la capacidad de una persona para tolerar sus emociones, aprender, y crecer como persona.

domingo, 22 de junio de 2014

Cómo se vive con un corazón frío y vacío

Se me ocurrió buscar en Internet las palabras "Corazón", "frío" y "vacío". Quería ver a qué lo asocia la mayoría de la gente y, como era de esperar, encontré algunas poesías.

Podrían ser los versos de cualquiera, las palabras escritas por una persona común, como tú quizás. Creo que la mayoría de la gente alguna vez se sintió con un corazón frío y vacío. Si no es tu caso tienes mucha suerte.

Lo que me llamó la atención es que justamente quienes hablan de tener un corazón así, en realidad expresan sentimientos, emociones... un corazón que sigue ahí, que duele. Probablemente el frío no llegó a congelarlo.




Corazón frío


Corazón frio, como hielo, rígido
y endurecido por lo acontecido
en tiempo, como estepa siberiana
aire cortante que curte la piel
y llega hasta tu alma.
Largas e interminables jornadas,
llenas de noches sin luz y agua helada
recuerdos congelados en el compás
del viento que nunca amaina.
Salado, como agua de mar,
que no conoce dulzuras
acido como un limón, incapaz de bajar
una estrella a mi corazón
seco, sin lágrimas en el alma.
Corazón hueco, vacío,
sin sentires, ni calor de amor
sin vuelos ni pretensión,
corazón estéril de música y letras,
nada le conmueve, no sabe del amor.
En la rosa solo ve las espinas,
no ve su color ni le llega su fragor,
no conoce espacios iluminados por la luz
al cielo nunca mira, no sabe de luceros,
estrellas, ni luna ni sol…
Encerrado en jaula impuesta e imaginaria,
solo sabe de su latir
y pasa la vida, pasando,
en un estar sin estar,
en triste soledad que no sabe que es soledad,
corazón frio, yaces en el mundo
de las animas, aun cuando vivo estás…
Lola Wizner
Copyright 2012
(Fuente: https://www.facebook.com/permalink.php?id=213414918743318&story_fbid=353002491451226)



Con el corazón vacío
Con el corazón vacío
se puede andar unos pasos sin sentir el aire que te rodea.

Con el corazón vacío
puedes hablar pero sin colorear el aliento.

Con el corazón vacío
se puede vivir sin sentimiento, con acciones medidas y acompasadas por la media
de un reloj.

Con el corazón vacío
uno es la mitad de uno.

Con el corazón vacío
la gente parece estar mas segura por que no le pesa.

Con el corazón vacío
si hay tormenta no caen rayos.

Con el corazón vacío
no se levanta la cabeza para ver horizontes.

Con el corazón vacío
la vida pasa como pasa todo.

Con el corazón vacío
se evita el pensar que duele.

Con el corazón vacío
uno es un pelele.

Con el corazón vacío
uno calla y no escucha.

Con el corazón vacío
se siente frío.

Con el corazón vacío
se escucha el hueco que deja la vasija donde anidan los sentimientos.

Con el corazón vacío
Con el corazón
Con él.
PUBLICADO POR SANDRA SIN DATA
(Fuente: http://poemas-ausentes.blogspot.com.ar/2011/04/con-el-corazon-vacio.html)



Para terminar...

A los esquizoides muchas veces nos recriminan por ser fríos o no tener corazón.
Cuando algún dolor enorme rompe el corazón, dicen que el tiempo puede sanar las heridas. Cuando la realidad es tan difícil de soportar que congela las emociones, un cambio en el entorno puede hacer resurgir la calidez del alma. Pero, ¿es posible despertar las emociones que nunca se aprendió a sentir con intensidad? ¿Cómo empatizar con los demás cuando el desapego es nuestra realidad y el deseo de huir nuestro instinto?


¿Cómo amar a un esquizoide?

Siguiendo con el tema de la última entrada, publico una fábula que se puede aplicar perfectamente al dilema esquizoide que busca amor pero también necesita estar solo.

Estamos lejos de San Valentin, esa fecha en que todos hablan de amor. Pero tenía que ser así. Si un esquizoide se atreve a hablar de estos temas, no podría hacerlo cuando tanto bombardeo mediático agota nuestra escasa capacidad de soportar emociones y sentimentalismos.

En 1851, el filósofo Arthur Schopenhauer planteó en su obra Parerga und Paralipomena la parábola que comparto a continuación. Una sencilla historia con final feliz (Las imágenes son de mi autoría, así que perdonen si les parecen rudimentarias).

La realidad no suele ser tan simple y el aprendizaje no es tampoco libre de dificultades. Pero como me comentó un esquizoide como respuesta a la publicación anterior: "si existe la furia esquizoide; por que no el amor esquizoide??".
No tengo experiencia en estos temas, probablemente no cualquiera sea capaz de afrontar semejante relación. Tal vez tenga razón quien me dijo: "Para un esquizoide Estar con alguien «normal» es complicado".

El dilema del erizo


En un día muy helado, un grupo de erizos que se encuentran cerca sienten simultáneamente la necesidad de juntarse para darse calor y no morir congelados.

Cuando se aproximan mucho, sienten el dolor que les causan las púas de los otros erizos,
lo que les impulsa a alejarse de nuevo.

Sin embargo, como el hecho de alejarse va acompañado de un frío insoportable, se ven en el dilema de elegir: herirse con la cercanía de los otros o morir. Por ello, van cambiando la distancia que les separa hasta que encuentran una óptima, en la que no se hacen demasiado daño ni mueren de frío.

viernes, 6 de julio de 2012

Bajo la superficie

Hoy les comparto un cuento sobre la vida interior y el materialismo de la sociedad, que me recuerda la antinomia introvertido - extrovertido. Pero toca también muchos otros temas interesantes: la comunicación, la sensación de vacío interior, la identidad, el autoconocimiento...
Para los que no les gusta tanto leer, les dejo la versión en vídeo que se llama El país de los pozos.




LA CIUDAD DE LOS POZOS

Tomado del libro de Jorge Bucay 26 cuentos para pensar



Esta ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta. Esta ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes... pero pozos al fin.
Los pozos se diferenciaban entre sí, no solo por el lugar en el que estaban excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior). Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y de metales preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros más pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra.
La comunicación entre los habitantes de la ciudad era de brocal a brocal y las noticias cundían rápidamente, de punta a punta del poblado.
Un día llegó a la ciudad una "moda" que seguramente había nacido en algún pueblito humano: La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se precie debería cuidar mucho más lo interior que lo exterior. Lo importante no es lo superficial sino el contenido.
Así fue como los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaban de cosas, monedas de oro y piedras preciosas. Otros, más prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos más optaron por el arte y fueron llenándose de pinturas , pianos de cola y sofisticadas esculturas posmodernas. Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de manifiestos ideológicos y de revistas especializadas.
Pasó el tiempo. La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no pudieron incorporar nada más.
Los pozos no eran todos iguales así que, si bien algunos se conformaron, hubo otros que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior... Alguno de ellos fue el primero: en lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose.
No paso mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada, todos los pozos gastaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer más espacio en su interior.
Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas ensanchándose desmedidamente. El pensó que si seguían hinchándose de tal manera, pronto se confundirían los bordes y cada uno perdería su identidad...

Quizás a partir de esta idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse más hondo en lugar de más ancho.
Pronto se dio cuenta que todo lo que tenia dentro de él le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser más profundo debía vaciarse de todo contenido...
Al principio tuvo miedo al vacío, pero luego, cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo. Vacío de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los demás se apoderaban de las cosas de las que él se había deshecho...
Un día, el pozo que crecía hacia adentro tuvo una sorpresa: adentro, muy adentro y muy en el fondo ¡encontró agua!!! Nunca antes otro pozo había encontrado agua...
El pozo superó la sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo las paredes, salpicando los bordes y por último sacando agua hacia fuera.
La ciudad nunca había sido regada más que por la lluvia, que de hecho era bastante escasa, así que la tierra alrededor del pozo, revitalizada por el agua, empezó a despertar. Las semillas de sus entrañas, brotaron en pasto , en tréboles, en flores, y en tronquitos endebles que se volvieron árboles después...
La vida explotó en colores alrededor del alejado pozo al que empezaron a llamar "El Vergel". Todos le preguntaban cómo había conseguido el milagro. -Ningún milagro- contestaba el Vergel- hay que buscar en el interior, hacia lo profundo...
Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desandaron la idea cuando se dieron cuenta de que para ir más profundo debían vaciarse.
Siguieron ensanchándose cada vez más para llenarse de más y más cosas...
En la otra punta de la ciudad, otro pozo, decidió correr también el riesgo del vacío...
Y también empezó a profundizar...
Y también llegó al agua...
Y también salpicó hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo...
-¿Qué harás cuando se termine el agua?- le preguntaban. -No sé lo que pasará- contestaba- Pero, por ahora, cuánto más agua saco, más agua hay.
Pasaron unos cuantos meses antes del gran descubrimiento.
Un día, casi por casualidad, los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de sí mismos era la misma...Que el mismo río subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro.
Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida. No sólo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto: La comunicación profunda que sólo consiguen entre sí, aquellos que tienen el coraje de vaciarse de contenidos y buscar en lo profundo de su ser lo que tienen para dar...


lunes, 25 de junio de 2012

Amo la soledad (algunos poemas)

Continuando con el tema del post anterior les dejo algunos poemas que encontré en la Web. Las emociones que expresan nada tienen que ver con los sentimientos esquizoides, porque no hace falta ser esquizoide para amar la soledad.


AMO LA SOLEDAD
Autora: Mirta Pérez

Amo la soledad
en el momento justo
en que mis pies se deslizan
desnudos y sin prisa
mis manos se me sueltan
volándose en la brisa
y el corazón feliz
aún sin verte brinca

Amo la soledad
cuando mi alma me habla
y así puedo escucharla
sin marcarle distancia
acordando tareas
tal vez complicidades
que su verdad me diga
sin llorar necedades

Amo la soledad
desde la intolerancia
que me exige ser libre
que siempre es la que gana
anteponiendo vértigo
celebrando palabras
monólogos que saben
a risas sin mañanas

Amo la soledad
y acaso el punto exacto
donde sin medir fuerzas
tu soledad y la mía
puedan hacer un pacto
sin gran expectativa
absoluta franqueza
y como indispensable

un toque de demencia

Publicado en:

http://poesiavirtual.com/index.php?ir=ver_poema.php&pid=30642&p=Mirta+P%E9rez&t=Amo+la+soledad


AMO LA SOLEDAD
Autora: Aurora Garcia

Amo la soledad, porque en ella yo encuentro,
lenitivo a mis penas y aliento a mi vivir.
Revivo sin quererlo aquellos viejos tiempos,
cuando yo era pequeña y no sabía sufrir.

Amo la soledad, la soledad encierra,
acercamiento a Dios y a todo lo divino.
Cuando me hallo sola, me escapo de la Tierra,
y se aleja mi espíritu, en pos de otros caminos.

Caminos diferentes, que no todos conocen,
ni han tenido la suerte de poder explorar.
Caminos que no encierran los materiales goces,
porque ellos están poblados ¡de vida espiritual!

Y yo que he conocido por suerte esos caminos,
porque Dios me ha querido por ellos conducir.
Busco la soledad de mi inquieto destino,
y solo en esos ratos ¡soy del todo feliz!

Publicado en:
http://poesiavirtual.com/index.php?ir=ver_poema.php&pid=8878&p=Aurora+Garcia&t=AMO+LA+SOLEDAD


AMO LA SOLEDAD QUE OCUPA

Amo la soledad que ocupa
el espacio de mi larga espera
ella me envuelve en su silencio de lejana estrella
hermoso refugio de mis penas.
Ella me lleva por el mundo
me transporta a esas lejanas tierras
de cielos de turquí, de playas solariegas
de sueños que perdí, de anhelos que no llegan.
Me envuelve con sutil melancolía
con una paz y una dulzura intensa
cuando reposo tu recuerdo en mi pupila
cuando me ausento en la región de la tristeza.
Y me acompaña en el camino de retorno
cuando regreso a buscarte en mi memoria
y contemplo la habitación abandonada
donde fuiste mujer entre mis brazos
donde tantas veces me amaste enamorada.
De aquel tiempo hoy no queda nada
solo recuerdos que me llenan de nostalgia
porque no estás aquí, porque te llora el alma
cuando se oculta el sol en la lejana playa.
Amo entonces la soledad que ocupa
el espacio de mi larga espera
ella me envuelve en su silencio de lejana estrella
hermoso refugio de mis penas.

Publicado en:
http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-melancolicos-tristes/193302-amo-la-soledad-que-acupa.html

SOLEDAD Y SILENCIO
Autor: Mario Beer-Sheva

Amo la soledad, amo el silencio, porque en ellos encuentro, la tranquilidad de volver al pasado, retroceder en el tiempo y como un guerrero en reposo, vuelve, a mi mente, batallas ganadas, batallas perdidas, batallas vividas.

Me alejo de la gente, me alejo del bullicio y
metódicamente resurgen en mi mente, tantas aventuras, tantos idilios, tantos amores y confieso; algunas traiciones.

Soy un viejo guerrero, que luchó en la vida y hoy, en mi descanso, lucho para no perder la memoria de mi riqueza, que atesoro en mi ser.Es tan importante la soledad y el silencio, que cuando era joven, tanto temía y hoy la busco como compañía.

Y una a una, mis aventuras, me hace pasar el día, muchas veces con la sonrisa en los labios y otras, con lágrimas que anegan mis ojos y flotan en el recuerdo.

Y al terminar el día, como broche final, en unos minutos me traslado a tu vida, de la cuál nada sé;fue la que más quise, fue la que más amé, la que alejé de mi lado y hoy daría lo que no tengo, para verla una vez más.

En estos recuerdos, me asalta un pensamiento, que como una espina lastima mi ser y siempre está despierto, haciendo preguntas sin responder.

¿Tú me recuerdas? ¿Piensas en mí? ¿Recuerdas nuestros besos, la alegría al saber que estábamos juntos, contando las horas?

¡Malditas horas! De tan pocos minutos, de tan corto tiempo, para nuestro amor.

¡El olor a deseo, en nosotros quedaba y debía durarnos hasta un próximo encuentro!

¡Amo la soledad, amo el silencio, son mis amigos, que comparto mis sueños!

Publicado en:
http://pensamientos-y-poemas-desde-beersheva.blogspot.com.ar/2011/05/soledad-y-silencio.html